Este memorial es célebre.
Fue el fundador, junto con su hermano de The Walt Disney Company, empresa que en la actualidad genera unos ingresos anuales de 30.000 millones de dólares, y el principal artífice de un estilo inconfundible de películas de dibujos animados.
Walt Disney tuvo la infancia típica del hijo de un granjero. De esta época datan sus primeros escarceos con el dibujo y su gran afición por los trenes. No fue un buen estudiante: a causa de su trabajo repartiendo periódicos, le costaba concentrarse y con frecuencia se quedaba dormido. Era propenso a soñar despierto y a pasar el tiempo haciendo garabatos.
A los 15 años, consiguió un trabajo de verano vendiendo periódicos y chucherías a los pasajeros del ferrocarril de Santa Fe. Le interesaba mucho más el tren que su trabajo, en el que no tuvo demasiado éxito, ya que con frecuencia le robaban la mercancía.
Enterado de que el cuerpo de ambulancias de la Cruz Roja admitía a chicos de diecisiete años, falsificó su certificado de nacimiento para hacer ver que había nacido en 1900 en lugar de en 1901, y había cumplido ya los diecisiete. Fue admitido, pero nunca llegó a entrar en combate, se entretuvo llenando de dibujos la ambulancia que conducía.
Estaba fascinado por las posibilidades de la animación. Pasó varios días en la biblioteca pública de Kansas City hojeando libros de anatomía y mecánica.
En 1922, fundó la empresa Laugh-O-Gram Films, Inc., dedicada a realizar cortometrajes animados basados en cuentos de hadas populares y relatos para niños, como Cenicienta o El gato con botas. Llegó a Los Ángeles con cuarenta dólares en el bolsillo y una película sin acabar en su maletín.
Su propósito era abandonar el cine de animación, creyendo que no podría competir con los estudios de Nueva York. Pretendía convertirse en director de películas de acción real, y recorrió sin éxito todos los estudios buscando trabajo. Al no encontrarlo, optó por volver a intentarlo con la con la animación.
En 1932, estrenó su primera película en color, Flowers and Trees, de la serie "Silly Symphonies", que consiguió el Oscar al mejor cortometraje de animación en 1932. Ese mismo año, recibió también un Oscar honorífico por la creación de Mickey Mouse, cuyos cortometrajes pasaron a realizarse en color a partir de 1935.
Aunque los ingresos del estudio eran muy considerables, no eran todavía suficientes , y 1934 empezó a planear la producción de un largometraje. Cuando en la industria de la animación se supo que planeaba la producción de un largometraje animado sobre Blancanieves, se bautizó al proyecto como "la locura de Disney", y todo el mundo estuvo de acuerdo en que el proyecto terminaría arruinando al estudio.
Blancanieves, el primer largometraje animado de lengua inglesa, y el primero en utilizar el Technicolor, fué la película con mayor éxito de taquilla de 1938.
A lo largo de su carrera como productor cinematográfico, Walt Disney obtuvo un total de 26 premios Óscar, de los cuales 4 fueron honoríficos. 12 de esos premios fueron a cortometrajes de animación, categoría que las producciones Disney prácticamente coparon durante la década de 1930; menos conocido es el hecho de que también recibió 10 estatuillas por la producción de películas de imagen real. No recibió nunca el Oscar al mejor largometraje, aunque Mary Poppins fue una de las nominadas en 1965, poco antes de su muerte.
Durante años se gestó la leyenda urbana de que Disney, pocos minutos antes de morir, había sido criogenizado. Su cuerpo supuestamente fue introducido cuando aún estaba vivo en una cámara y fue congelado a bajas temperaturas para que cuando la ciencia avanzara pudiera ser resucitado y sanar su pulmón enfermo.
Esta historia cobró una relevancia enorme en todo el mundo, tomándose a Disney como ejemplo de que las criogenizaciones sí tenían razón de ser. Sin embargo, esto es completamente falso y las cenizas reposan en California desde hace más de cuarenta años.