Este memorial es célebre.
Oteiza es un artista puente entre el periodo de las vanguardias y la generación de la posguerra alcanzando su influencian en sectores artísticos, culturales y políticos del pueblo vasco hasta fines del s.XX. Se mantuvo distante y crítico con los reconocimientos oficiales manteniendo su particular posición ideológica y política.
En 1992 donó su legado al pueblo vasco. Tras su muerte, en primavera del 2003, abrió sus puertas al público la Fundación Jorge Oteiza en la localidad de Alzuza.
En 2007, las dos cruces enlazadas de bronce que conmemoraban el enterramiento del escultor y de su esposa Itziar fueron robadas.