Este memorial es célebre.
Charles Augustus Lindbergh, hijo de inmigrantes suecos, fue el primer piloto en cruzar el océano Atlántico en un vuelo sin escalas en solitario, aunque no el primero en cruzar el Atlántico sin escalas.
En 1922 abandonó sus estudios de ingeniería mecánica, se unió al programa de entrenamiento de la escuela de vuelo y mecánica en Lincoln (Nebraska) y compró su propio avión, un Curtiss JN-4 Jenny.
En 1924 comenzó a entrenar en el cuerpo aéreo del ejército de los Estados Unidos. Tras finalizar primero de su promoción, trabajó como piloto civil en la línea de correo de San Luis en los años 20.
Decidió optar a un premio de 25.000 dólares ofrecido en 1919 por el filántropo francés nacionalizado americano Raymond B. Orteig para el primer piloto que realizara un vuelo trasatlántico sin escalas entre Nueva York y París. En su monoplano, bautizado como Spirit of St. Louis, Lindbergh despegó del aeródromo Roosevelt (Long Island) el 20 de mayo de 1927 y tras un vuelo de 33 horas y 32 minutos, aterrizó en el aeropuerto de Le Bourget, cercano a París. Posteriormente se convirtió en asesor de aerolíneas comerciales.
Charles Lindbergh pilotó también el primer vuelo oficial de la línea aérea Mexicana de Aviación.
En 1932 el secuestro y posterior asesinato de su hijo atrajeron la atención mundial y provocó el traslado de la familia a Europa en 1935 y Lindbergh pudo estudiar la organización y funcionamiento de las fuerzas aéreas de varios países.
A su regreso a Estados Unidos (1939) recorrió el país dando conferencias en contra de la guerra, y declarándose partidario del aislacionismo estadounidense. Se declaró de forma abierta partidario de Adolf Hitler y partidario de los partos selectivos, por lo que fue obligado a dimitir de sus cargos.
No obstante, durante la Segunda Guerra Mundial actuó como técnico civil de las compañías fabricantes de aviones, y llevó a cabo misiones en el océano Pacífico y en Europa al servicio de las fuerzas aéreas estadounidenses, con lo que logró recuperar algo de su imagen pública.
Escribió un relato sobre su histórico vuelo, que le valió el premio Pulitzer de 1954, así como El espíritu de Saint Louis (1953) y El diario de guerra de Charles A. Lindbergh (1970).
Murió el 26 de agosto de 1974 en Maui (Hawaii).
Biografía por A.N. Other.