Hoy cuando se cumplen años del fallecimiento del rey del rock , nos sumamos a los homenajes que le rinden en el mundo entero pero a nuestra manera.
Una de las anécdotas menos conocidas de él es la que relata Jorge Pedraza en el porvenir.com, basándose en lo escrito por Javier del Pino.
A Elvis le preocupaba la situación de su país, la presencia de las drogas, la amenaza del comunismo, la guerra y la tensión racial.
Fue entonces que decidió entregar al presidente Richard Nixon un regalo: una pistola Colt 45 y siete balas de plata. (¿curioso regalo no?)
Aquel 21 de diciembre de 1970, Elvis estaba en Washington. A las 9.30, los agentes del Servicio Secreto asignados a la puerta principal de la Casa Blanca vieron que se aproximaba a la Casa Blanca un grupo de individuos que custodiaban a un sujeto cuya identidad era inmediatamente reconocible.
Elvis quería ver al presidente de Estados Unidos.
Elvis entregó a los agentes una carta personal dirigida a Richard Nixon. Los agentes llamaron a la oficina del presidente para preguntar cuál era el procedimiento adecuado cuando el artista más famoso del país pedía que le abrieran la puerta.
"Que ha llegado el Rey", le dijeron por teléfono a Bud Krogh, consejero presidencial y asesor de Nixon.
Krogh observó la agenda del día y dijo: "Pero si hoy no esperamos a ningún monarca...".
"No, no. El Rey del Rock. Está aquí en la puerta", le aclararon.
Krogh decidió reunirse con Elvis, primero porque era su obligación y segundo porque era un fan incondicional de su música.
Elvis le entregó la carta para Nixon. Krogh le dijo que aquella visita los tomaba de sorpresa y que, por favor, tuviera a bien regresar al hotel.
Que ya le llamarían a lo largo del día. Y Elvis se marchó.
Esa carta y los informes cruzados a lo largo de las dos horas siguientes forman parte del último paquete de documentos desclasificados sobre lo que ocurrió en el edificio presidencial aquella mañana.
Redactada con la mejor de las intenciones y la peor de las formas, las cinco páginas que contenía la carta estaban escritas a mano con renglones torcidos y tachaduras en papel con membrete de American Airlines.
En la nota, que tenía la solemnidad de una tesis doctoral y gramática infantil, Elvis Presley expone su admiración por Nixon y su preocupación por el creciente uso de las drogas entre los jóvenes, por el avance de la cultura hippy, la ideología izquierdista de los estudiantes demócratas, el comunismo y otros problemas.
Desde su posición y con su influencia entre los jóvenes "puedo ayudar a este país al que amo", le dice a Nixon.
Pero para eso necesitaba su ansiada chapa de agente federal. Le da el teléfono de su hotel y le dice que, si finalmente se reúnen, tiene un regalo para él.
En las dos horas siguientes, los asesores de Nixon encontraron en la oferta un atractivo político indiscutible para un presidente que no era bien visto entre los jóvenes.
A las 12.30 Elvis Presley entró en el Despacho Oval. Allí estaba Nixon, con su traje gris oscuro.
Elvis llevaba pantalones ajustados de terciopelo morado, camisa blanca de seda con cuello de pico inmenso por encima de un chaleco corto que dejaba ver el cinturón con su gigantesca hebilla dorada.
Y una capa. Las gafas eran de cristal polarizado, con una montura de plata tan gruesa que cabían las letras "EP" escritas con brillantes.
Habló de cómo él podía influir en los jóvenes en contra de las drogas pero para eso, le dijo, necesitaba la chapa de Agente Federal.
Nixon aceptó y le dieron una chapa improvisada dos horas después. Un fotógrafo oficial inmortalizó el encuentro y retrató a la perfección la incomodidad de Nixon y la extravagancia de Elvis.
A petición del artista, la reunión se mantuvo en secreto hasta que el Washington Post destapó el encuentro un año después.
Ahora todo esto forma parte del pasado en la Biblioteca Presidencial Richard Nixon en California.
Mientras tanto, la leyenda continúa
Publicado el Lunes 16 de Agosto de 2010
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Anecdotario
El Lunes 16 de Agosto de 2010 Landahlauts dijo: Una historia más que curiosa. No la conocía.
El Lunes 16 de Agosto de 2010 A.N. Other dijo: El Rey sabía lo que hacía....