Hace 18 años que falleció Albert Sabín, el nombre no nos dice mucho, pero el legado que dejó nos libró a todos de la polio, enfermedad que paraliza y puede provocar la muerte. El virus de la polio ataca el sistema nervioso y puede causar parálisis temporal o permanente y se ceba en niños, mujeres embarazadas y ancianos.
Ya antes que él, otro científico Jonas Edward Salk ya había descubierto y cultivado en su laboratorio los tres tipos de virus de polio conocidos, desarrolló una vacuna inyectable a base de virus muertos, que se convirtió en la primera vacuna antipoliomielítica.
Sin embargo el gran avance de Sabín fue hacer una vacuna oral, que pudiesen tomar con facilidad los niños menores de 9 años, los que más se contagiaban. Unas gotas de la vacuna sobre un terrón de azúcar hicieron el milagro!
Os damos algunas cifras, para que veáis el alcance de éste descubrimiento:
Desde Sabin, la incidencia de esta enfermedad en el mundo se ha reducido en más del 99 por ciento y se ha erradicado de occidente.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) afirmó que en 2005 la poliomielitis afectó a 1.951 personas en todo el mundo.
Los países más afectados fueron Nigeria, con 802 nuevos casos; Yemen, con 478; Indonesia, con 303 y Bangladesh con 185.
La OMS lanzó en 1988 una campaña mundial de erradicación de la polio que pretendía acabar con la enfermedad para el año 2000.
Desde entonces, el número de países afectados ha pasado de más de 125, en aquel momento, a 16, en 2005.
Sin embargo queremos dejar para el final LO HEROICO de éste gran hombre:
El científico, nombrado profesor emérito de la Universidad de Cincinnati en 1971, RENUNCIÓ A LOS DERECHOS DE PATENTE con el fin de facilitar la difusión mundial de su descubrimiento lo antes posible.
Publicado el Jueves 3 de Marzo de 2011
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Anecdotario
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